El legislador Gabriel Solano denunció que «el Estado argentino pagó por 22 millones de dosis a un laboratorio de Garín, y no recibió ni una sola vacuna». La izquierda argentina y el presidente norteamericano coinciden en reclamar la liberación de las patentes.

En charla con el programa «Popurrí», el legislador Gabriel Solano (FIT) denunció que la Nación argentina le compró vacunas a un laboratorio de Garín, «pero no recibimos ni una sola dosis».

El referente de la izquierda hizo un resumen de la situación mundial: «no sólo tenemos una escasa producción sino que tenemos aparte una mala distribución de esa escasa producción porque la producción no alcanza para la población mundial y además esa producción escasa es acaparada por pocos países. En algunos casos el ejemplo de Canadá es el más elocuente, un país compra vacunas para el equivalente a cinco o seis veces su población. Entonces es evidente que no solamente son escasas, sino que además, mal distribuidas. Ahora bien, laboratorios en el mundo hay muchísimos, y se puede fabricar vacunas para todos, el problema es que el acceso a las patentes está vedado por legislaciones que todos los estados tienen, que benefician a las empresas farmacéuticas. Entonces el punto de que se liberen las patentes, es fundamental».

De ese planteo, se hizo eco nada menos que el presidente de los EEUU, Joe Biden, quien reclamó públicamente la liberación de las patentes de las vacunas contra el covid19.

A nivel local, las cosas no están mejor. Solano fue el primero en denunciar al laboratorio Sigman, de Garín, que fabrica el principio activo de la vacuna de Astra Zeneca.

«Ya fueron exportadas en esa planta casi 40 millones de dosis, que fueron una parte a México y otra parte a Estados Unidos. El convenio que en su momento se anunció, y que lo hizo en forma directa el Presidente de la Nación (ver más abajo), establecía que acá se hacía el compuesto activo, que es lo más complejo. Luego la finalización de la vacuna se iba a hacer en México, en una planta del magnate Slim, uno de los hombres más ricos del mundo. Ahora, ¿qué pasó? eso nunca ocurrió, se mandaron vacunas a México que no se envasaron, y luego fueron a una planta de Astra Zéneca en Estados Unidos, pero Estados Unidos tampoco está mandando sus embarques para Argentina». 

«El Estado argentino firmó un contrato con este laboratorio de Hugo Sigman y la empresa Astrazeneca, por el cual tenían que llegar a Argentina 22 millones de dosis y de esas 22 millones de dosis, ya fueron pagadas en un 50% como mínimo. Es decir que ya le hemos pagado la mitad de eso y ¿cuántas recibimos? Cero. Entonces, tenemos un incumplimiento manifiesto del contrato firmado por el estado con los laboratorios, lo cual nos da un motivo para que el Estado tome a su cargo este laboratorio y lo ponga a producir, para garantizar la vacunación, insisto de Argentina y de la región, porque no nos queremos quedar con las vacunas de los países de América latina sino que al revés, sería una medida para asegurar que las tengan», afirma el legislador.

El FIT propone la expropiación del laboratorio, para poder hacer todo el proceso de fabricación de las vacunas en la Argentina: «tuvimos reuniones con técnicos, con científicos, para que nos digan si era o no posible finalizar el proceso de fabricación de la vacuna en Argentina. Hemos escuchado a muchísimas voces, de diferentes sectores, que aseguran que Argentina tiene la capacidad técnica y científica para concluir la elaboración de la vacuna en el país«. 

Claudio Serrentino

Foto: BBC mundo