«HOY, SÁBADO  5 DE JULIO DE 1941 A LAS 15,30, SE INAUGURA LA AVENIDA GENERAL PAZ. La primera avenida de Circunvalación del mundo que ofrece características monumentales”…La Avenida que inauguramos hoy será la más hermosa de América”, «una magnífica obra vial»… así informaban los periódicos.

El Diario La Prensa del 4 de Julio de 1941, anunciaba: «mañana a las 15,30, en la intersección de la citada Avenida y la calle Cabildo, se efectuará la ceremonia oficial con la asistencia del Vicepresidente de la Nación en ejercicio del poder Ejecutivo Dr. Ramón Castillo, ministros, intendentes, secretarios de Obras Públicas, de Hacienda, autoridades de la Dirección Nacional de Vialidad Nacional y otros funcionarios».

 El Domingo 6 de Julio, el mismo diario ampliaba “…destacadas proporciones alcanzó el acto inaugural y habilitación de la magnífica arteria que se realizó el 5 del corriente, pocas obras públicas como las que nos ocupa, han contado con una adhesión popular tan numerosa y entusiasta (…) desde muy temprano estuvieron presentes a lo largo de toda la Avenida una considerable concurrencia de vecinos desde la Av. Blandengues (Av. Libertador) hasta la Av. Del Trabajo. Las autoridades ocuparon los tres palcos. Se sumó la presencia del ex presidente Agustín P. Justo, los ex directores de Vialidad Nacional Ing. Justiniano Allende Posse y el Dr. Horacio Pozzo. Ocuparon otros lugares de preferencia el presidente del Automóvil Club Argentino Se. Carlos Anesi y otros…. Las autoridades  fueron recibidas por el público con prolongados aplausos.  A las 16 horas se dio comienzo con el Himno Nacional Argentino ejecutado por la Banda Municipal de Música dirigida  por el Maestro José María Castro«.

El acto continuó con los discursos que aportaron valoraciones muy enriquecedoras.

En primer término, habló el ministro de Obras Públicas Dr. Salvador Oria y ex presidente de D.N.V., que tuvo una influencia decisiva para la construcción de las obras: ”La Avenida General Paz que inauguramos, será una de las más hermosas de América y ocupará por largo tiempo un lugar destacado como obra vial, pues se requiere un singular esfuerzo técnico y económico para superar el que ha exigido su construcción. Desde que se iniciaron los trabajos con el largo surco de la trayectoria, los técnicos vieron cumplir su previsión, obra de magnitud, un esfuerzo inimaginable… Es nuestro deber recordar al general Agustín P. Justo, durante cuya presidencia se dio el primer impulso a la obra, sin cuya voluntad resuelta, no hubiera renacido tan oportunamente un plan de obra ”.

A continuación. el ingeniero  Emilio López Frugoni, presidente de la Dirección Nacional de Vialidad dijo: “la Avenida General Paz es todo un símbolo y al mismo tiempo, un cruce vital que contiene en un aspecto soberbio  los gérmenes de un futuro tan vasto y grandioso como el que, en todos los órdenes, le está deparado a la República. Hemos cumplido los términos del convenio suscripto con la Municipalidad de Buenos Aires y los organismos de la provincia de Buenos Aires. La hemos trazado , no solo conforme a la técnica más moderna, sino  acordándole, además aspectos singulares, recuerda al ‘parkway’ norteamericano. Su originalidad ha sido reconocida por la crítica técnica del país y  del extranjero, por el diseño de cruces y enlaces, así como por la decoración arbórea  y el tratamiento paisajístico que la caracteriza… Han regido en  su concepción  los principios básicos de la vialidad moderna: seguridad, celeridad y economía de consumo para el automotor. La D.N.V. está presentando un conjunto de accesos a la Capital Federal, que incluye vías radiales y anulares. No se trata pues, de una obra aislada, sino que por una feliz coincidencia, ella vendrá a ser el primer sector del gran articulado que resolverá el problema de entradas y salidas  a la ciudad y a los suburbios: el conjunto resulta armónico y bello, regido por un canon estable de sencillez y practicidad”.

El Intendente Municipal, Dr. Carlos Alberto Pueyrredón, al recibir la Avenida en nombre de la Ciudad de Buenos Aires, dijo: «más de medio siglo de gestación tuvo la iniciativa que hoy vemos  convertida en realidad. Se cumple así el precepto constitucional del artículo 86, que establece que el  presidente de la Nación es el jefe inmediato y local de la capital». Destacó la generosidad de la provincia de desprenderse de la capital tradicional, por un lado estaba el río de la Plata, por otro el Riachuelo y faltaba fijarlo en la zona norte. Agradeció  la presencia del excelentísimo señor vice presidente , en ejercicio del Poder Ejecutivo y de los altos dignatarios  que nos acompañan: «declaro en nombre de  la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, inaugurada la avenida General Paz y doy por recibida la parte terminada de la obra de acuerdo a lo establecido en el artículo de ley 12134”. 

Luego, el cardenal primado monseñor Luis Copello bendijo la Avenida desde el palco oficial y seguidamente el Dr. Castillo y la comitiva oficial se acercaron hasta el lugar donde se había tendido la cinta simbólica para cortarla, a fin de dejar expedita la avenida. De inmediato, el vicepresidente de la Nación, acompañado por los ministros de Obras Públicas y el edecán naval, ocupó un automóvil descubierto, encabezando la caravana que fue integrada por funcionarios, procediendo a recorrer todo el trayecto habilitado, entre las manifestaciones de júbilo del público presente.

 Paralelo al acto oficial, la Comisión Permanente de Fiestas de la Municipalidad, preparó el siguiente programa de actos:

A las 16 horas habrá funciones de circo en las esquinas de la Avenida General Paz con Cabildo, Av. San Martín; Av. Rivadavia y Av. Del Trabajo.

Además, a partir de las 18 horas se quemarán fuegos artificiales y se realizarán exhibiciones de cinematografía en los lugares indicados.

Se dijo entonces: Fue una obra de gran envergadura, una Avenida sin obstáculos, una hermosa arteria sin necesidad del uso de la bocina anunciándose paso, no se correrá el riesgo de llevarse por delante a un peatón, a un carro que cruce imprudentemente, la columna de tráfico correrá silenciosa, veloz a lo largo de la arteria. La población del país en ese momento era de 2.500.000 habitantes.

En una oportunidad, le pregunté a la hija del ingeniero Palazzo si su papá estuvo en la inauguración y me contestó que no, se quedó en su casa escuchando música. No era pródigo a los honores, que bien se los merecía. Admiro mucho al ingeniero por la obra que proyectó y dirigió, era un hombre adusto, severo, incorruptible. Para mi, a él le cabe la palabra prócer por las obras que nos dejó

El ex presidente, ingeniero Justo estuvo presente en la inauguración, su actuación fue muy destacada para que las obras se concretaran. Hay fotos de su visita para ver el avance de las obras.  Durante su gobierno se creó Vialidad Nacional, (1932) que fue quien ejecutó tan magna Avenida. 

Al momento de la inauguración, la Avenida contaba con 18 kms terminados, era hasta la Av. Del Trabajo. El total de 24,400 kms. se fue completando después y empalmó con el bello Puente La Noria que se construyó en el nuevo lugar que hoy conocemos.

Un poquito de historia

La construcción y apertura de la Avenida General Paz tuvo su origen en la Ley Nacional N° 2089 año 1887. Ley convenio con la Provincia de Buenos Aires, que incorporó al Municipio de la Capital los partidos de Flores y Belgrano.

Dicha ley, en su artículo 6°, decía:  El Poder Ejecutivo procederá en su oportunidad a fijar una línea divisoria debiéndose hacer a costa de la Nación, una calle de 100 metros de ancho en el mismo territorio cedido. Fue una obligación que le impuso la provincia, para entregar los partidos mencionados. La razón fue que quedara bien marcado el límite entre capital y provincia. 

El 29 de septiembre de 1904, la ley Nª 4506 declaró de utilidad pública las tierras afectadas y confió a la Municipalidad la tarea de las expropiaciones. Surgieron muchas especulaciones y juicios al fijar el precio del metro cuadrado de la tierra a expropiar.

Un fallo judicial para contener los juicios dijo “La expropiación no debe ser una fuente de ganancias, lo ideal es la compensación justa y resarcimiento del perjuicio”. El tiempo transcurría sin poder comenzar las obras. La Ley Nª 11658 creó la Dirección Nacional de Vialidad y fue la encargada de terminar las expropiaciones, y así pudieron comenzar las obras el 8 de junio de 1937.

Vialidad Nacional, que en ese momento era un ente autárquico, utilizó los recursos obtenidos por una ley especial con el impuesto especial a la nafta del 0,02 ctv. el litro. 

Tres empresas constructoras fueron contratadas para la obra. La Empresa Argentina de Cemento Armado de los ingenieros Garbarini, Moúer y Gorostiaga se hizo cargo del tramo comprendido entre el Riachuelo y la Av. Rivadavia (km9,6). La compañía de Construcciones Civiles S.A. tomó los 15 kms   hasta el Río de la Plata. El pavimento de las dos calzadas centrales de hormigón armado entre la Av. Del Trabajo y Rivadavia lo construyó la Empresa Sabaría y Garassino Ltda.

Las tareas se dividieron en dos tramos: Del Riachuelo- Liniers (Ramón Falcón) y de Liniers – Río de la Plata, pero se trabajaba en su totalidad. El horario de trabajo era de 7 a 11 horas y de 13 a 17 horas,  excepto los días de lluvia. Cuando se hormigoneaba, se seguía hasta terminar el tramo, para evitar que se fraguara el material. Se utilizó mano de obra de capital y de provincia

El obrador y la Dirección Técnica Administrativa estaban a la altura de la  Av, del Trabajo. Para facilitar el traslado de los materiales, se utilizó un ramal, lado capital del sistema Decauville de o, 60 de ancho de vía,  con locomotora y vagoneta volcable de 2 ejes de la firma Orestin y Copel (Alemana). 

La arteria tenía reglas básicas: como era una vía moderna para trafico automotor, requería supresión encontrada de tráfico, separación del tráfico de sangre y peatones de la calzada para automóviles, (la colectora), eliminación del estacionamiento sobre la calzada para tráfico veloz y la supresión del acceso directo de la propiedad frentista a esa misma calzada. 

El Ing. Pascual Palazzo (1890/1980) fue el autor del proyecto.  Se expresaba así: «Buenos Aires es pobre en parque, por lo tanto la avenida será también un nuevo pulmón de la ciudad (…) la función del camino no culmina con la utilización como superficie de circulación, sino como una cuestión de alcance cultural que se prolonga en consecuencias espirituales, creando lugares de bienestar, su percepción produce al observador una reacción emocional «.

Esto lo sabemos quienes disfrutamos la General Paz, era un placer emocional recorrerla.  Hubo gente que me contó que estuvo presente al costado de la Avenida el día de la inauguración, fue una fiesta para todos, qué lindo haber estado en esos festejos. Hoy estamos recordando esa fecha de inauguración.

Susana Boragno