«De la mancha a la imagen», muestra de Carlos Sarkis Kahayan en Floresta

Carlos Sarkis Kahayan hace arte en Floresta, desde hace más de 30 años. El Sábado 22 de Octubre presenta su muestra «De la mancha a la imagen», en su atellier de Aranguren 4040.

A Carlos Sarkis Kahayan, descendiente de armenios, lo ví por primera vez en la película «De los barrios, Arte», de Fernando Romanazzo, que retrata a los artistas plásticos de la Comuna 10. Humilde, trabajador, en la puerta de su atellier hay un mural que homenajea a su amigo y vecino del barrio, Antonio Pujía.

Él mismo cuenta cuál es su método: «lo que hago es manchar la superficie de la tela, del lugar donde voy a trabajar, y después voy buscando las imágenes que aparecen y aparecen, puede parecer una imagen de un paisaje, una figura, un hecho».

Pero la obra no termina cuando él la considera terminada: «continúa en la visión del que lo ve. Entonces por eso tampoco -salvo algunos casos- los titulo, pero generalmente no los titulo, porque cada uno puede ver, interpretar o sentir distintas cosas en cada cuadro».

Además de disfrutar sus obras, es un placer escucharlo contar anécdotas, sus viajes por Europa (con exposiciones incluídas) y proyectos. «me lo han dicho muchos colegas, que lo mío tiene mucho de literatura también, porque tiene hechos que en el mismo cuadro pasan, y son de distintas épocas, distintos momentos. Da mucho para la literatura. Por eso justamente tengo un proyecto de publicar un libro con los cuadros, pero con un escrito sobre cada uno, ya tengo algunos hechos por un amigo, un escritor que vive en Madrid, pero no me voy a circunscribir a una sola persona, escribirán varios. Y eso el día de mañana armarlo y hacer un libro con cada cuadro, con la interpretación, con lo que siente cada uno», cuenta entusiasmado Carlos, que delata vitales 87 años.

Marca la diferencia entre su estilo y el de Jackson Pollock (uno de los más importantes exponentes del expresionismo abstracto): «él hace manchas y después deja esas manchas, no hace más que eso, deja una cosa abstracta. El primer paso es ese, pero yo después continúo, me quedo observando, y ahí va apareciendo la imagen y es un poco como, a ver si me explico… es como cuando vos tenés un ovillo medio enredado y le buscás el hilo, y cuando encontrás la punta, empezás a tirar y empiezan a aparecer las otras cosas». 

No deja de mencionar a Pablo Picasso, a quien considera su Maestro: «él decía: yo no busco, encuentro. Y es así, uno no busca, encuentra. Este es un trabajo de muchos años, en este momento estoy haciendo esto, no sé si mañana seguiré con esto, pero no me preocupa. Trabajo como lo siento, siempre les dije a mis alumnos: hay que ser honesto con uno mismo. Si uno trabaja con honestidad y no se engaña, que pinte como quiera, siempre y cuando realmente tenga los conocimientos. Uno puede transgredir, pero hay que transgredir desde el conocimiento, no desde la ignorancia, porque lamentablemente hay muchos hoy en día que hacen cualquier cambalache, y pintan, y son pintores, pero yo quiero saber si realmente saben plantar un dibujo primero». 

Le pregunto sobre Antonio Pujía, y recuerda la primera vez que se vieron: «hacía poco que me había instalado con mi atellier en Floresta, siento que me golpean la puerta, abro, y era Pujía. Yo obviamente lo conocía, era un Maestro, pero no personalmente. Él se presenta: ‘soy Antonio Pujía. Somos vecinos, yo estoy acá la vuelta, cuando quieras venite’. ¡Yo no podía creer la humildad de ese hombre…! Después nos hicimos grandes amigos».

Para disfrutar la hermosa obra de Carlos Sarkis Kahayan, y conocer más sobre este gran artista, pueden acercarse a su atellier de Aranguren 4040, el Sábado 22 de Octubre a las 19.

Claudio Serrentino

Fotos: Instagram @carlossarkiskahayan

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