RAÚL ALFONSÍN. Democracia para siempre

En el cierre de la campaña electoral de Octubre de 1983, medio millón de personas fueron al Obelisco para vivar al candidato radical Raúl Alfonsín. Una cantidad similar de público asistió, al mismo lugar, al acto del candidato peronista Italo Luder. Es decir: un millón de personas se habían movilizado para apoyar alguna de las dos propuestas, en un país que entonces tenía veintinueve millones. O sea: una de cada veintinueve, del total de habitantes argentinos… fue a vivar a uno u otro candidato! Sin chori, sin vino, sin militantes pagos. La democracia renacía con fervor, con ganas de mejorar, de ver el amanecer, después de la larga pesadilla de

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