Prender fuego a los «sin techo»

Dos noticias que nacen a partir de hechos similares: en dos lugares distintos, alguien que prende fuego el colchón de una persona que duerme en la calle. La intolerancia, además de la violencia, genera un perjuicio colectivo: la pérdida de dos edificios públicos, patrimonio de todos. La intolerancia, se sabe, nunca es pacífica. La intolerancia conlleva violencia, y la violencia siempre provoca daños. En Buenos Aires hay muchas personas que duermen en la calle. A veces, se supone, porque son linyeras, y los linyeras tienen su particular estilo de vida, despojado hasta de lo más básico para el resto: la higiene personal. Pero otras veces, son personas que tuvieron desgracias

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