¿Se separa Pimpinela…?

La política argentina sigue siendo un gran sainete, una comedia dramática para quienes gobiernan, y un drama -en serio- para los gobernados. Nunca han podido dar en la tecla para cambiar esa lógica: en los ´80 boicotearon a Alfonsín, para luego vivarlo. En los ´90, vitorearon a Menem y luego, se avergonzaron de él. En los 2000 el país se incendió, y hasta habían logrado cancelar la deuda con el FMI… luego, volvieron a recurrir al organismo internacional. La conveniencia los convirtió en desvergonzados, y si antes alababan al libre mercado, ahora son estatistas, y pasado mañana, quién sabe. Salvo la izquierda, que no ha podido gobernar, al resto le

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