2X1 PARA GENOCIDAS. La justicia sinvergüenza

La decisión de la Corte Suprema, de aplicarle el “2 x 1” a los represores generó la reacción de todos los sectores políticos, y tuvo un efecto unificador. En medio de la decadencia de la justicia, una sola voz salió a mostrar conformidad con lo decidido por el máximo tribunal del país.

A raíz de lo decidido por la Corte Suprema respecto a la aplicación del 2×1 para delitos de lesa humanidad, en la esquina de Ramón Falcón y Olivera -el ex centro clandestino de detención “El Olimpo”- apareció un trapo con la leyenda: “No al 2×1. Cárcel común perpetua y efectiva a todos los genocidas. Ni olvido ni perdón”.

Pero más allá de esta reacción callejera -en uno de los lugares emblemáticos de la represión ilegal- todo el arco político y social repudió el “2×1” que la Corte Suprema (fallo dividido, 3 a 2) avaló para los genocidas.

La medida tuvo el casi olvidado efecto de encontrarlos a todos juntos.

Hubo matices, por supuesto. Y no faltó la obvia intención de llevar agua para el propio molino.

El Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, declaró que la medida “se parece a los indultos de Menem. El fallo forma parte de una avalancha de cosas con las que tratan de limpiarle la cara a los represores”.

La ex Presidente Cristina aprovechó la ocasión para atacar al gobierno de Macri. Pero el tiro le salió por la culata: “Este Fallo no se hubiera dado en el Gobierno anterior…”, twiteó. Reconociendo, implícitamente, que durante el período 2007 – 2015, la Corte respondía al interés de su administración.

Lo cual fue remarcado por Graciela Fernández Meijide: “La reacción de Cristina es admitir que ellos manejaban la Corte. Fue un sinceramiento porque todos se disciplinaban con ellos”.

Cristina no fue la única en mezclar los tantos. Estela de Carlotto declaró: “el gobierno quiere borrarnos de la historia”, cuando la decisión no fue de Macri sino del trío de jueces supremos Highton, Rosenkrantz y Rosatti, que volcaron el resultado a favor de la aplicación del 2×1 en el seno de la Corte.

Sergio Massa anunció que realizará una presentación ante la Corte Internacional de Derechos Humanos para frenar la aplicación de la medida judicial.

Alcira Argumedo, de Proyecto Sur, declaró: “Podes torturar, asesinar y hasta tirar gente al mar. ¿Podes tener beneficios? Si: el 2×1 de la Corte”.

Myriam Bregman (PTS) reflexionó: “Unos señores designados por componendas de los partidos mayoritarios deciden tirar a la basura la lucha contra la impunidad de miles. La Corte Suprema cumplió el mandato de la Iglesia. Reconciliación con los genocidas. A tono, el gobierno niega los 30 mil”.

Pero desde el gobierno nacional también se escucharon voces contrarias: el ministro de Justicia Garavano dijo que “no me parece justo el 2×1, en ningún caso”.

Y hasta el mismísimo Jefe de Gabinete Marcos Peña rechazó lo decidido por el máximo tribunal: “Consideramos que el 2×1 es un símbolo de impunidad en general porque es un mecanismo que beneficia, o beneficiaba, a los delincuentes más complicados, más duros. Esto se agrava muchísimo con lo que tiene que ver con lesa humanidad”.

Quien sí se mostró contenta con la medida fue Cecilia Pando, defensora civil de los genocidas: “Excelente fallo de la Corte!”, lanzó por twitter.

Curiosamente, quien defiende a aquellos que pisotearon la Constitución al llegar al poder mediante un golpe de Estado, y luego secuestraron, torturaron, tiraron personas al mar y se apropiaron de bebés, también sostuvo:

“Hay que volver al Estado de Derecho!”.

La justicia, lamentablemente, no está a la altura que la sociedad necesita. No se ruboriza por este tipo de fallos, retrógrados, injustos, insultantes. Sin vergûenza, la justicia sigue profundizando su decadencia, con este tipo de fallos que irritan a casi todos.

Excepto a Cecilia y sus “defendidos”, quienes tienen la ventaja de esperar un fallo “conforme a derecho”.

Sus víctimas no tuvieron esa chance.

Claudio Serrentino

Foto: La Bocina

 

 

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