En el ex centro clandestino de detención ilegal «El Olimpo», la Comisión de Descentralización de la Legislatura y la Comisión de Cultura de la Comuna 10, distinguieron a vecinos participativos.

Después de muchos años sin reconocer la lucha vecinal, por fin se acordaron de ellos, los que mantienen firme la bandera de la identidad barrial. De aquellos que, desde su pequeño lugar, se las ingenian para  lograr una mejor calidad de vida para la zona en la que viven.

Fue muy emotivo que el encuentro se realizara en «El Olimpo», un lugar tan doloroso como emblemático de la Comuna 10.

Organizada por el Comunero Leonardo Farías, la reunión se realizó el sábado 20 de Octubre al atardecer. Primero, hubo una charla cuyo título preanunciaba el lei motiv de la jornada: «Charla-Taller por la Identidad Barrial – por más participación ciudadana y popular, NO al negocio inmobiliario».

En ella, el presentador fue Pablo Ortiz Maldonado (Director de la Comisión de Descentralización de la Legislatura), y los expositores fueron Lucía García Itzighson (Directora de la Comisión de Derechos Humanos de la Legislatura), Carlos Wilkinson (Movimiento Comunero) y Ricardo Gotta (periodista de «Tiempo Argentino»).

DISTINCIONES

Luego, con cada distinción, se pudo obtener un completo panorama de la situación en la Comuna 10.

 

Las integrantes de la Asamblea de Floresta recordaron su lucha por El Corralón (obra que -parece- estaría lista antes de fin de año.

Los Vecinos de No a la Zona Calma, remarcaron la problemática de ese «engendro» que no reducirá la velocidad de los vehículos, pero que sí provocará más accidentes (como ya está ocurriendo).

Silvia Fernández resaltó que «la verdadera necesidad es la obra del Hospital Velez Sarsfield, que se viene postergando desde hace mucho tiempo, y nunca empieza. Y el tomógrafo para el Hospital tampoco aparece, ésas son las prioridades».

Gabriel de Bella hace una importante labor por conservar el patrimonio histórico del barrio de Floresta; resaltó que «antes de ser aprobado el nuevo Código de Edificación, ya está siendo violado».

Leandro Fernández, del Villa Luro Boxing Club, trajo la mala noticia: «voy a tener que cerrar la academia, que durante estos años ayudó a muchos jóvenes a reinsertarse socialmente». Pidió la ayuda de los vecinos y las autoridades.

La historiadora Leticia Maronese prefirió no hablar, pero su currículum lo hizo por ella: fue convencional constituyente, logró que su proyecto para que las calles de Puerto Madero lleven nombres de mujeres luchadoras, fuera aprobado. Y sigue trabajando en la Junta Central de Estudios Históricos de Buenos Aires.

También fue distinguido «La Casa de Sarita», un merendero que funciona a la vuelta de «El Olimpo», en Fernández 225, destacó que «los chicos antes iban a tomar la leche, ahora vienen a comer y lo que nos da el gobierno no nos alcanza».

La historiadora de Villa Real Alicia Graciela Martínez hizo una detallada descripción de los trabajos realizados por la Junta de Estudios Históricos de Villa Real, que preside, y ya lleva 22 años de labor.

Silvia Márquez, de la Mesa de Trabajo y Consenso de «El Olimpo», recibió una distinción por su labor.

También fue distinguida Carmen Curatola (Vecinos por la memoria de Flores, Floresta y Caballito), quien esto escribe y Luis Alberto Serres (revista «Mi Barrio»).

A mi turno, agradecí a Leo Farías «porque debe ser el primer comunero que me llama y no es para putearme». Mostré mi orgullo por los vecinos que me antecedieron, por su lucha, su valor. Y dije que a La Bocina, no le garantiza la libertad de prensa, ni la Constitución ni el gobierno de turno: nuestros únicos garantes son el barrio y los vecinos.

Luego, hubo una choripaneada en «La Casa de Sarita». Gracias a la Legislatura y la Comuna 10 por acordarse de aquellos que laburan con ahínco, con pasión, por sus barrios.

Claudio Serrentino

Fotos: La Bocina