ELECCIONES PORTEÑAS 2015. La peligrosa estrategia de “nacionalizar” las votaciones

La reflexión “graciosa” del Jefe de Gabinete Aníbal Fernández sobre el ballotage del próximo Domingo 19, esconde una intencionalidad: según esa lógica, cualquier acto electoral a lo largo y ancho del país, tiene que ver con lo “nacional”. La oposición va en el mismo sentido porque le conviene. Así, se posterga la discusión básica: cómo se hace para vivir mejor en la Ciudad.

Rodríguez Larreta y Lousteau, en el debate por TN.

Rodríguez Larreta y Lousteau, en el debate por TN.

¿Quién va a ser el próximo Presidente de la Nación? ¿Quién va a mandar el país desde el próximo 10 de Diciembre? Mucho se habla y nada se sabe al respecto.

Pero, para llegar a ese objetivo, los oficialismos -nacional y porteño- se aferran a una estrategia tan primitiva como efeciente: “nacionalizar” cualquier elección, ya sea en un ignoto paraje (recordar la celebración de Menem en los ’90 por haber ganado en el pueblo jujeño de Perico) como en los grandes distritos.

La Ciudad de Buenos Aires, sede del Poder Ejecutivo Nacional, obviamente que no iba a escapar a las generales de la ley: esquiva al kirchnerismo, el Domingo competirán Horacio Rodríguez Larreta y Martín Lousteau en el ballotage que consagrará al nuevo Jefe de Gobierno.

En otra de sus ocurrencias (a veces graciosas, a veces inteligentes, a veces… patéticas) el Jefe de Gabinete Aníbal Fernández dijo ante la prensa: “La competencia será Macri vs Macri. El domingo felicitaremos a Macri y daremos el pésame a Macri”, dijo el bigotón, en obvia referencia a la confluencia de ambos candidatos en el tándem opositor.

Pícaro, Aníbal suma confusión, y esconde abajo de la alfombra cualquier referencia a la realidad partidaria: ambos candidatos a espacios políticos diferentes y planta la semilla de la duda en la cabeza ya confundida de los votantes porteños. ¿Son del mismo espacio y van a competir entre sí? ¿Pero… las PASO porteñas no habían sido en Abril?

No. Larreta es del PRO, Lousteau de la UCR-CC. Y si bien sus partidos se juntaron, fue sólo para realizar una gran PASO opositora a nivel nacional (imitando el éxito de las PASO de 2013). No es una Alianza, como la del 99. Al menos, hasta ahora.

el electorado se ve en la obligación de terciar en un ballotage que parece de otro lugar, no de Buenos Aires

Pero bueno, eso que lo expliquen los candidatos. Lo que se quiere plantear en esta nota es que casi no hay referencias a la realidad local de la Ciudad de Buenos Aires, el único que se ve forzado a hacerlo es Rodríguez Larreta, sólo para resaltar las bondades que traería otro gobierno amarillo. El kirchnerismo no supo atraer para sí a los descontentos con la gestión de Macri, y sólo propuso repicar el “modelo” en la Ciudad. Sin demasiados argumentos.

Lousteau se dedicó a surfear sobre las encuestas, tiró algunos números (bueno, es su especialidad) pero siempre muy genéricamente: ¿cómo combatirá la pobreza que padecen miles de habitantes? ¿Cómo se puede mejorar la salud, la educación, la seguridad? ¿Qué hará para profundizar la descentralización? No lo escuché de boca del chico de rulos.

La frase de Aníbal marca la impotencia del kirchnerismo, en un territorio al que se lo ve más como botín de guerra, que como un territorio que tiene su propia problemática, y vive una realidad indigna de una metrópolis tan rica como ésta.

Pero todos coinciden en ignorarla, y el electorado se ve en la obligación de terciar en un ballotage que parece de otro lugar, no de Buenos Aires. En la calle, la votación del Domingo no es tema de charla, mucho menos de discusión. Parece ajena a los porteños.

Ignorar la problemática local es vaciar de contenido a la democracia. Esa es la clave de por qué miles de ciudadanos se sienten molestos por tener que ir a votar otra vez.

Claudio Serrentino

Imagen: TN