Con el nuevo régimen de zona fría aprobado en Diputados, perderán el subsidio 1.600.000 usuarios, mientras que lo conservarán 1.800.000 de usuarios inscriptos en el programa de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), quienes tendrán un “descuento superior al 75%” sobre el consumo de gas en los meses de invierno.
La Cámara de Diputados le dio media sanción al proyecto que modifica los subsidios en las tarifas de gas para zonas de bajas temperaturas. La medida se aprobó con 132 votos afirmativos, 105 negativos y 4 abstenciones e implica un recorte del beneficio para diversas zonas del país.
Para la media sanción, La Libertad Avanza contó con el acompañamiento del Pro, la Unión Cívica Radical, los misioneros de Innovación Federal, los sanjuaninos de Producción y Trabajo, los dos del MID.
En tanto, se opusieron el bloque de Unión por la Patria; los cuatro del Frente de Izquierda; la Coalición Cívica; Natalia de la Sota de Defendamos Córdoba; y Esteban Paulón, Pablo Farías, Pablo Juliano y los cordobeses Alejandra Torres, Carolina Basualdo, Ignacio García Aresca, Juan Brügge y Carlos Gutiérrez de Provincias Unidas.
Si se aprueba en el Senad, el nuevo régimen quitará el beneficio a 1.600.000 usuarios de varias provincias, e incorporará dentro del esquema de subsidios la venta de cilindros, garrafas y gas propano a granel.
La política seguirá vigente para hogares socioeconómicamente vulnerables (con ingresos de hasta tres canastas básicas por familia tipo, actualmente 4.3 millones de pesos), hogares con al menos un integrante con Certificado Único por Discapacidad (CUD), titulares de Pensión Vitalicia a Veteranos de Guerra del Atlántico Sur y beneficiarios del Registro Nacional de Barrios Populares.
El mayor impacto se concentraría en la provincia de Buenos Aires, una de las principales beneficiadas por la ampliación del régimen. Allí perderían el descuento hogares de 55 ciudades, entre ellas General Pueyrredón, General Alvarado, Necochea, Partido de la Costa, Pinamar, Villa Gesell, Bahía Blanca, Patagones, Tres Arroyos, Tandil, Olavarría, Azul y Pergamino.
En Córdoba, quedarían excluidos departamentos del sur y centro provincial, como Río Cuarto, Juárez Celman, General Roca, Presidente Roque Sáenz Peña, Tercero Arriba, Calamuchita, Santa María y San Alberto.
También perderían el beneficio municipios de Santa Fe incorporados en la reforma de 2021, entre ellos Rosario. En La Pampa, quedarían afuera Santa Rosa, Maracó, Realicó, Trenel, Conhelo, Quemú, Chapaleufú, Rancul, Catriló, Atreucó, Guatraché y Utracán.
En Mendoza, el único departamento que conservaría el beneficio sería Malargüe. En cambio, quedarían excluidas Mendoza Capital, San Rafael, General Alvear, Tunuyán, Tupungato, San Carlos, San Martín, Junín, Rivadavia, Santa Rosa y La Paz.
En San Luis, perderían el descuento la capital provincial, Villa Mercedes y Merlo. También quedarían alcanzadas por el recorte localidades como Andalgalá, Belén y Tinogasta, en Catamarca.
La iniciativa también impactaría en Salta, donde dejarían de recibir el beneficio usuarios de Cafayate, Cerrillos, Chicoana, La Caldera, La Viña, Rosario de Lerma, San Carlos y la capital provincial. Lo mismo ocurriría en Famatina, Chilecito y General Lamadrid, en La Rioja, y en Tafí del Valle, en Tucumán.
A partir de los cambios en el régimen de zona fría, se subsidiará el metro cúbico de consumo de gas natural y no la totalidad de la factura -que incluye el cargo fijo-, como sucede hasta ahora.
El proyecto crea un mecanismo para condonar las deudas de distribuidoras eléctricas con CAMMESA, acumuladas durante los períodos de emergencia tarifaria.
Las empresas deberán desistir de todos los reclamos judiciales como condición para acceder a ese beneficio.
Por otro lado, la exención impositiva para energías renovables, que vencía en 2025, se prorroga hasta 2045 y se derogan los regímenes de promoción de inversión y acceso a divisas para la producción de hidrocarburos creados en 2013 y 2022.
El eje central de la reforma
La propuesta oficialista advierte que la ampliación del régimen realizada en 2021 a partir de la aprobación de una ley impulsada por Máximo Kirchner llevó el número de beneficiarios a casi la mitad de los usuarios residenciales con acceso a gas por red, lo que derivó en la inclusión de sectores con alto poder adquisitivo o sin correspondencia con los criterios de vulnerabilidad económica.
El régimen de “zona fría” incorporó regiones con condiciones climáticas no equivalentes a las de la Patagonia, Malargüe y la Puna, lo que desencadenó desequilibrios fiscales.
“La escasez de fondos y el déficit fiscal han derivado en la falta de pago a las distribuidoras y subdistribuidoras y la consecuente ruptura de la cadena de pagos del gas a productores, lo cual evidencia el alto costo fiscal y los errores de diseño y de estructura que se buscan modificar”, señala el proyecto en sus fundamentos.
Históricamente, el Estado subsidiaba el 50% de la tarifa plena en zonas de frío extremo: era un beneficio focalizado que desde el 2002 se financiaba con un fondo fiduciario que se financiaba con un recargo a los usuarios de gas del 5.3% y alcanzaba para cubrir el 100% de la política de subsidio.
Con aquella ley del 2021, se elevó la alícuota de recargo en las facturas de gas al 7.5%, pero producto de la ampliación del universo de hogares beneficiadosse generó un cuello de botella fiscal y no alcanza con la recaudación de ese impuesto para poder cubrir la integralidad de la política de subsidios.
Para La Libertad Avanza, se desnaturalizó el espíritu focalizado del régimen de subsidios por zona fría que tenía hasta el 2021.
“El objetivo es garantizar una adecuada segmentación no solo geográfica de los usuarios, sino también socioeconómica, conforme a principios de equidad, uso eficiente de los recursos públicos y responsabilidad fiscal”, postula el proyecto.
