El Grupo Metropol adquirió la operación de las líneas 109 y 181, hasta ahora controladas por una compañía independiente. La empresa promete un shock de inversiones y renovar en 120 días el total de la flota de ambas líneas con unidades a GNC, como ya ocurrió en las líneas 65 y 151. La adquisición de ambas líneas por parte del Grupo, otra muestra de la concentración del mercado del transporte automotor en el AMBA.
El Grupo Metropol anunció este viernes que tomará a su cargo las líneas 109 y 181 de colectivos.
La compañía, controlada por una rama de la familia Zbikoski y uno de los mayores operadores de transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), adquirió la operación de ambas tras alcanzar un acuerdo con sus actuales prestadoras, las compañías independientes Transportes Nueve de Julio SAC y Siglo XXI.
El desembarco de Metropol vendrá acompañado de un shock de inversiones. Según anunció la empresa, en los próximos días serán incorporadas diez unidades King Long a GNC de origen chino en la línea 109 y “en 120 días se renovará toda la flota con colectivos cero kilómetro y a GNC”. La compañía, cabe recordar, ya renovó íntegramente la flota de las líneas 65 y 151 por unidades de estas características.
En la decisión de Nueve de Julio de vender la línea 109 influyó decisivamente la cuestión de que la empresa estaba imposibilitada de realizar en el corto plazo las inversiones necesarias para cumplir con la exigencia de la antigüedad máxima de 10 años requerida por el Gobierno de la Ciudad para las líneas bajo jurisdicción porteña. Según consignó el medio especializado Ciudad de Bondis, “el GCBA está ahogando a las empresas para que bajen tres años de antigüedad en ocho meses. Los plazos no son razonables“. No es la primera vez que esto ocurre: la venta de la línea 4 ocurrida el año pasado estuvo motivada principalmente por esta cuestión.
Según el sitio enelSubte, solo las empresas de mayor escala son capaces de realizar las millonarias inversiones que requiere una renovación de unidades en lote, más aún si se considera que todas las unidades cero kilómetro a incorporar desde el año que viene deben ser a GNC o eléctricas, lo que también viene asociado a una migración tecnológica difícil de encarar para las compañías de menor tamaño.
En cuanto a la línea 181, que es de jurisdicción nacional, donde se suelen tolerar unidades de mayor antigüedad –una medida habitual en tiempos de crisis– y donde no aplican las exigencias antes mencionadas, la cuestión de la renovación no se presentaba como un factor tan urgente. Sin embargo, al vender la “línea madre”, los accionistas prefirieron también deshacerse de la línea.
Fuente: En El Subte
