Miles de personas se movilizaron en ciudades y pueblos del país, en el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia, al cumplirse 50 años del golpe de Estado de 1976. En la Plaza de Mayo se realizó el acto central bajo la consigna “Que digan dónde están”.
Los testimonios coinciden: “vengo todos los años, pero esta vez ví más gente“. Días antes, se preveía un ambiente de masiva adhesión al acto. Arrancó el 23, con la “Vigilia por la Identidad” que impulsó La Garganta Poderosa: miles de personas se apiñaron en la Plaza de Mayo y su pirámide -escenario histórico de la ronda de los jueves de Madres y Abuelas-.
El 24. la concurrencia marcó un contundente apoyo popular a la consigna de Memoria, Verdad y Justicia: señoras mayores con sus nietos, padres e hijos, obreros y estudiantes, profesionales y amas de casa, todos marcharon juntos.
El símbolo de los pañuelos blancos de Madres y Abuelas fue uno de los grandes protagonistas: los manifestantes lo llevaban en sus cuellos, como estandarte, tatuado, o en la camiseta de su equipo.
Fue una manifestación transversal y multitudinaria, que resalta el compromiso democrático de los argentinos, al que algunos intentaron confundir con gritos y frases maliciosas.
La impresionante marcha, replicada en ciudades y pueblos de todo el país, vuelve a ubicar a los derechos humanos como una de las prioridades de esta sociedad.
Claudio Serrentino
Foto: El Diario Ar

