Hace unos días colocaron el cartel que anuncia un nuevo final en nuestro barrio: habilitación de demolición en Campana 3412. Nuevamente la empresa DVT Real Estate actúa como el verdugo de nuestro patrimonio. Es la misma empresa que pidió levantar la protección cautelar de la casa contigua y que ahora avanza con una estrategia tan rentable (para ellos) como destructiva (para el barrio)
El Jefe de Gobierno Jorge Macri repite que su nuevo Código Urbanístico viene a “proteger la identidad de los barrios”. Pero en el territorio, la realidad es otra. Sus promesas de campaña son puro maquillaje: el código que él mismo impulsó, sigue permitiendo este avance desmedido de las constructoras sobre el patrimonio barrial. No es solo ladrillo, es nuestra identidad. Mientras el discurso oficial habla de “equilibrio”, nosotros vemos cómo desaparece el barrio que amamos.
¡Basta de destruir nuestra historia!
Urbana Comuna 11
