La inflación en la Ciudad de Buenos Aires se ubicó en octubre en un 2,2%, según informó el Instituto de Estadística y Censos porteño. En los primeros diez meses del año, los precios acumulan un incremento del 25,3%, mientras que la variación interanual asciende al 33,6%.
El incremento de octubre respondió principalmente a cinco divisiones que explicaron el 64,8% del aumento del nivel general:
- Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (+2,0%), impulsada por alquileres y gastos comunes;
- Alimentos y bebidas no alcohólicas (+2,1%), traccionados por pan y cereales (+2,7%), frutas (+8,6%) y carnes (+1,7%);
- Restaurantes y hoteles (+2,1%), por alzas en comidas fuera del hogar;
- Transporte (+1,9%), por subas en combustibles;
- Salud (+2,0%), afectada por el aumento de cuotas de medicina prepaga
Entre los alimentos, los precios que más subieron fueron los de las frutas y verduras, con variaciones mensuales destacadas en morrón rojo (+7.460 $/kg), tomate (+3.754 $/kg) y lechuga criolla (+3.310 $/kg)
En cuanto a la dinámica de bienes y servicios, mientras los primeros subieron en promedio 2,2%, lo hicieron levemente por encima de los servicios (+2,1%). Sin embargo, en la comparación interanual se mantiene la brecha: los bienes se encarecieron 23,7%, mientras los servicios aumentaron 40,3% en los últimos doce meses.
En lo que va del año, los precios de los bienes acumulan un alza de 19,3%, frente al 29,2% de los servicios, impulsados por aumentos en gastronomía, salud y educación.
El componente “Resto IPCBA”, que mide la inflación núcleo (sin estacionales ni regulados), mostró una suba de 2,2% mensual y un ritmo interanual del 35,5%, mientras que los precios regulados (como prepagas, combustibles y educación) avanzaron 1,9% en el mes y 32,8% en el año.
Los productos estacionales, por su parte, registraron la mayor suba del mes (+2,8%) por los aumentos en paquetes turísticos, frutas y prendas de vestir.
El dato de octubre evidencia que, aunque el Gobierno nacional sostiene que la economía muestra signos de mejora, la realidad de los precios sigue siendo adversa para los consumidores. La suba del tipo de cambio tuvo un efecto sobre los precios, aunque limitado por el freno en la actividad económica.

