Recorro los diversos portales de noticias, para ver si destacan “la” noticia de esta noche electoral, y no encuentro ninguno que represente lo que realmente pasó: la excelente elección del gobierno nacional.
¿Cómo “excelente”? Si perdió por 14 puntos…
Repito: el gobierno nacional hizo una excelente elección.
Si se toma en cuenta que el mismísimo presidente reconoció que usa a la crueldad como forma de hacer política… Y esa crueldad afectó gravemente el ingreso de trabajadores y jubilados, complicó a la educación pública en sus diferentes niveles, atacó sin piedad a la salud pública (y uno de los sectores más vulnerables, los niños enfermos), redujo notablemente la inversión en ciencia y tecnología, provocó despidos entre trabajadores estatales y privados, complicó de manera impiadosa a las personas con discapacidad, se negó a seguir repartiendo alimentos a los comedores comunitarios…
Es decir, desde el 10 de diciembre del 2023, el gobierno de Milei se dedicó a joderle la vida a la gran mayoría de los argentinos, sobre todo, a los sectores más vulnerables.
Y por otro lado, engordaba aún más los bolsillos de un selecto grupo de mega multi millonarios, facilitaba el lavado de dinero a sectores especulativos, reducía impuestos a los que más tienen, y reventaba los verdes que le volvió a mandar el FMI, para demostrar que “el dólar flotaaaaaa…”.
Si a esto se le suma la cantidad de barbaridades que dijeron el presidente y su séquito, una verdadera cloaca, desbordada por el odio y la violencia que el elenco oficial le imprimió a cada una de sus presentaciones públicas…
Si después de esta dramática sucesión de hechos, el gobierno perdió por “sólo” 14 puntos… el gobierno ganó.
Todavía cuenta con una legión de incautos dispuesta a seguir soportando tarifazos, quita de subsidios, rebaja de salarios, pérdida de derechos y de acceso a la salud y educación públicas, pérdida de empleos, desprecio por los jubilados, los niños enfermos y las personas con discapacidad, represión a todo aquel que se atreva a peticionar ante las autoridades… Todo en nombre de la supuesta baja de la inflación, que en realidad nunca baja, pero nos dicen que baja; esa parte de la población, elige creer.
Entonces, no entiendo por qué la comparsa presidencial estaba triste, con cara de circunstancia, en el búnker vacío de LLA. Todavía hay gente que quiere seguir sufriendo.
El presidente, necio, maleducado, despótico e intolerante, seguirá mintiendo y contradiciéndose. Ahora habló de “profunda autocrítica”.
Tiene por delante una seguidilla de crisis que enfrentar: las denuncias por coimas, las muertes por fentanilo, las falsas auditorías a los comedores comunitarios, la criptomoneda trucha y demás etcéteras. Mientras tanto, vastos sectores auguran un porvenir aún peor, porque se vende poco, no hay trabajo, los salarios y jubilaciones son de miseria, más el dólar, la inflación, las importaciones indiscriminadas…
No quiero ser pájaro de mal agüero, pero de acuerdo a lo vivido en los últimos tiempos, tengo serias dudas sobre que la mentada autocrítica enfrente alguno de los temas descriptos en el párrafo anterior.
Está latente en la sociedad, el debate, la charla franca, abierta, sin miedos y sin tapujos. Sin odios ni violencia. Está en la sociedad la posibilidad de evaluar qué país es más conveniente para los argentinos. Para TODOS los argentinos.
La respuesta es simple: trabajo, desarrollo, consignas claras, programas serios. Argentina lo merece. Urge esclarecer a los incautos.
Claudio Serrentino
Foto: Antonio Becerra

