Hay objetos que fueron muy importantes en la vida cotidiana, era difícil no encontrarla en alguna casa, incluso en casas de personas de escasos recursos. La máquina de coser fue una gran protagonista, en un período muy importante de muchas trabajadoras. Fue una “gran compañera” que ayudó a ganarse el sustento para vivir y para vestir a toda la familia.
Hoy ha quedado opacada por las nuevas tecnologías, y por nuevas costumbres, pero aún sigue dando “puntadas perfectas” a la hora de recurrir a su ayuda. Su historia la podemos encuadrar dentro de las “historias mínimas”, pero no menos importantes.
La máquina de coser entró en escena a mediados del siglo XIX, después de muchos intentos de los inventores, donde cada uno le iba poniendo su cuota de ingenio. Eran los tiempos de la Revolución Industrial, y la máquina de coser fue una de las protagonistas de esos cambios.
Muchos nombres se disputaban el invento, la lista es muy amplia: en 1735, Charles Weisenthal de Inglaterra, inventó la primera máquina de coser con aguja de dos puntas y ojo central; 1780, Thomas Saint, máquina de un hilo, punto cadena, sin aguja, una lezna perforaba el material; John Duncan de Escocia y Baltasar Keins, inventaron la cadeneta y bordado; 1814, Joseph Madersperger, Austria, la costura de bordes para sombreros. En 1829, Barthel Lemy Thimonnier de Francia, la hilvanadora a pedal, aguja crochet y único hilo, 200 puntadas por minuto, fabricada en serie.
Todos estos adelantos produjeron una rebelión en los obreros, quienes temían perder su trabajo. Se incendiaron locales y podían correr peligro los inventores. Antes de su invención, un vestido se cosía a mano en 28 horas; con la máquina se cosía en 3 horas. Su aparición produjo un punto de quiebre en las tareas de costura. En 1845, Elías Howe de EE. UU, implementó la primera pespuntadora práctica con segundo hilo, aguja curva acanalada y lanzadera.
Algunos consideraron a Howe el verdadero inventor, que se valió de todos los aportes anteriores para logra un producto más acabado y completo. La quiso patentar en su país, no tuvo suerte y se fue a Inglaterra hacerlo.
La disputa entre Howe y Singer
Para algunos, el verdadero inventor fue Howe. Mientras esto sucedía, un señor llamado Isaac Merrit Singer, hijo de inmigrantes, muy pobre, se instaló en Nueva York y como era mecánico, trató de perfeccionar la máquina de coser. Ya se podía accionar de una manivela o un pedal, que trasmitía un movimiento a través de una correa. La novedad era que llevaba un dispositivo que permitía el avance de la tela y reducía el trabajo de la costurera.

Cuando Howe regresa, demanda a Singer por plagio; y como éste tenía un excelente olfato comercial, accedió a pagarle a Howe una fuerte suma de dinero, y entonces pudo seguir tranquilamente fabricando las máquinas.
El 30 de septiembre de 1856, patentó la revolucionaria máquina de coser que llevó su nombre, fundó una compañía y lanzó un sistema de venta a plazos. Las dejaba a prueba un mes y la daba a pagar en 10 meses, se iban pagando con el mismo trabajo. Fue un sistema único, que le dio mucho resultado. Constituyó una herramienta básica para el trabajo a domicilio. Se daban cursos gratis de bordado y costura y un libro con las explicaciones de los diferentes trabajos. Así, las máquinas de coser se vendieron por millones en los países más remotos del mundo, y su dueño se convirtió en un hombre riquísimo. Se había hecho construir un importante coche descapotado y se paseaba por las calles de Nueva York, mientras leía y disfrutaba del recorrido. En 1895, la Singer se convirtió en una máquina eléctrica.
La máquina de coser y la mujer
Singer, cuando patentó la máquina de coser, revolucionó el mundo; y radicalmente, la condición de la mujer, tanto en el trabajo doméstico como la industria de la confección. Ahora se podía contar con un instrumento de ayuda eficaz para confeccionar la ropa blanca, el ajuar del bebé, etc. También favorecía a la industria de la confección, donde trabajaba buena parte de la clase obrera. La máquina estaba en todos los hogares y era un elemento imprescindible para todo hogar, y útil para hacer frente a las necesidades familiares.
En el año 1871, en Madrid, se consigna en una carta de dote, la aportación de una de ella por parte de la novia. La máquina de coser estaba valuada en 375 pesetas, que equivalía a la mitad de todos los regalos de boda, según la Revista “La aventura de la historia”. La nota se titulaba “La Singer, la bolsa y vida de las alegres modistillas”.
El cine y la máquina de coser
Los hermanos Lumiere, Augusto y Luis, fueron los grandes padres de la cinematografía. Su papá era sastre y ellos eran aficionados a la costura. Inventaron el mecanismo intermitente de arrastre de la película en la cámara, inspirándose en el sistema de la máquina de coser. El aparato se llamaba “toma vista” y era accionado por una manivela a razón de dos vueltas por segundo. Ellos pusieron en marcha un dispositivo que permitió obtener cómo proyectar imágenes a una cadencia de 16 fotografías por segundo, influenciados por el mecanismo de la máquina de coser.
Los Lumiere pudieron mostrar al mundo el primer film, gracias a su perfeccionamiento de la frecuencia o cadencia de imágenes para que el ojo humano pudiese recibir el movimiento real. Una simple máquina de coser de su taller de costura, les resolvió el problema, y los hizo famosos.
La revista italiana “Mani di fata”, año 1956, publicó un artículo titulado “La historia de la máquina de coser es la historia de la Singer”. A través de dibujos relata que, en 1856, los primeros velocípedos atraviesan audazmente la ciudad de Nueva York; y esto le da idea a Singer para construir una máquina de coser más veloz utilizando el pedal.
En 1889, se celebra la Exposición Universal en recordación a los 100 años de la Revolución Francesa, quedando un símbolo de París: La Torre Eiffel. De ese tiempo es cuando se utilizó por primera vez la tela de rayón, el primer automóvil a benzina, y la máquina de coser a zig-zag de la Singer.
En el año 1903, en EE. UU, los hermanos Wright había hecho su primer vuelo y las telas de las alas fueron cosidas en una Singer eléctrica de 1889.
En el año 1921, Mahatma Gandhi, quien cuestionaba severamente la utilidad de los inventos mecánicos de occidente, decía que la Singer era una de las pocas cosas útiles que se había inventado. Concluía la nota diciendo “El progreso de la costura a máquina no termina porque la Empresa Singer, resuelve día a día, los nuevos problemas de la costura doméstica e industrial”. A pesar de que Singer falleció en 1875, sus continuadores supieron darle a la compañía el ritmo y el impulso de su fundador.
Primeras Fábricas de Máquinas de Coser en la Argentina
La primera máquina de coser fabricada en la Agentina y Sudamérica fue la Godeco. Sigla que surge de tres visionarios del país: Atilio Godeno, Alfredo Demarchi y Antonio Converso. “La de la puntada perfecta”. Fue a consecuencia de la Segunda Guerra Mundial, cuando la oferta de productos importados era reducida. En la ciudad de San Francisco, Córdoba, se empezaron a fabricar las primeras máquinas en 1944, llegando a tener el 33% del mercado local. En la década del cincuenta, el país llegó a contar con 12 fábricas, que luego fueron desapareciendo. También apareció la Necchi, de una firma italiana. También había una con tecnología alemana, la Neumann ( Sociedad Neumann- Dresden) con su slogan : “son las mejores para coser y bordar”.
A través de las propagandas antiguas, se puede mencionar las distintas marcas. La publicidad de Singer era muy variada: “¿Le gusta mi vestidito nuevo? …me lo hizo mi mamita en su nueva máquina Singer”. Singer Sewing Machine C.O. tenía sucursales en Capital, las principales ciudades del interior, y en Uruguay. También ofrecían delicados pañuelos y echarpes de gasa, hilos, agujas, y toda clase de elementos de costura. El servicio era ofrecido por expertos mecánicos y el reclame terminaba: “en todas las tiendas Singer del país se dictan cursos de Corte y Confección y bordado a máquina…Inscríbase…!“
“New Home, máquina de coser y bordar familiar en todo el mundo: ¡Exija los repuestos y las agujas legítimas marca el Galgo”.
“Máquina de coser Balanga, garantida por 10 años. Insuperables. José M. Moreno 31- Balanga Muebles SRL”
“Máquina de coser Duquesa, por 98 pesos en 24 cuotas. Distribuidora Argentina SRL… Entre Ríos 265”.
“La técnica fue avanzando hasta llegar a la marivillosa Madex: zigzag , automática, fabricada bajo licencia Huaquama – Suecia. Especial para familia, modistas y pequeños talleres. Distribuidores Maquimotor SACI Humberto 1° 2246. Pida demostración”.
“Ahora en cada hogar una Faber, cose derecho, zigzag, sufila, hace ojales, cose botones, borda automáticamente…”
“Máquina de coser Lusterman, de la Antigua Casa Lusterman. Boedo 182”.
“Máquina de coser eléctrica Sequenza, con mesa libro tipo Tablex, mes aguinaldo 3% de descuento, del 20 de diciembre al 20 de enero. Distribuidor exclusivo Casa Zagmed. Corrientes 2415”.
“20 años de garantía y 100 años de servicio. Máquinas de coser Gardini. Construida en acero de la más alta calidad y cabezal de hierro fundido. San Martín 2626. Rosario”.

“La perfección en costura recta Necchi BF Supernova Departamento de promoción Triunvirato 4134. Y de la misma marca: ¡’Ah no¡ Si no es Necchi no’. 40 años de experiencia en 81 países del mundo, Necchi Argentina SAIC. Rivadavia 2379”.
“Silenciosa Severbon. Super veloz, económica, 1.000 puntadas por minuto. Fabricantes distribuidores Severbon SAIC. Av. Roque Sáenz Peña 321, Rafaela. Santa Fe”.
“Superior! La proclaman los entendidos. Máquina de coser Maquilú a pedal o eléctrica, a sola firma en 48 horas desde 80 pesos por mes. Bartolomé Mitre 1609”. Esta firma vendía además marcas como Cabiro, Naumann, Elite, Elna, Albamac, Superman.
“Prefiero Godeco dice Olga Reston de Pérez propietaria de una fábrica de camisas en Salta… supera en eficiencia aún a las importadas… esto se puede aplicar visitando su fábrica y como lo dicen 35.000 mujeres argentinas, Godeco Talleres Metalúrgicos Argentinos- San Francisco SRL Córdoba…lo mismo dice la Sra. Iris Flores de Mevedo de Córdoba…prefiero la Godeco. Nueva y siempre …flamante creación para ayudarle toda la vida en la dulce tarea del coser hogareño, para su casa, su esposo, sus hijitos…La nueva Godeco 344 reúne todas las ventajas”.
“Bromberg! Con pase de hilo templados…una máquina de coser diferente…¡con regulador de puntadas¡ con freno tensor para cualquier hilo, con sistema anti ruido y super deslizante. Bromberg, diferente…por dentro. Industria Bromberg.” Lo más preciso …en alta precisión. Administración, Moreno 986, Buenos Aires. Planta Modelo de Industrias Bromberg, Jeppener, provincia de Buenos Aires”.
Susana Boragno
Fotos: Archivo Susana Boragno
