La Plazoleta de la Bandera, ubicada en el barrio de Vélez Sarsfield, fue renovada con la incorporación de un nuevo patio de juegos y la puesta en valor de su entorno inmediato. El espacio, delimitado por las avenidas Juan B. Justo, Gaona y Carrasco, había presentado un estado general de deterioro que motivó la intervención a partir de las demandas de vecinos y usuarios habituales.
Con una superficie de 4.500 m², la plaza se había caracterizado por su escala barrial y su impronta paisajística, complementada por un elemento simbólico central vinculado a la bandera argentina. Su particular configuración triangular, producto del encuentro entre importantes arterias de circulación, la posicionaba como un punto visible aunque, en muchos casos, de tránsito más que de permanencia.

Previo a la intervención, el patio de juegos se encontraba desactualizado y en malas condiciones, con suelo de arena, juegos deteriorados y sectores inseguros. Asimismo, el mobiliario era escaso y antiguo, mientras que los senderos, si bien funcionales, no lograban compensar el impacto del entorno de alto tránsito vehicular.
La propuesta desarrollada contempló la renovación integral del área lúdica, incluyendo el recambio del solado por superficies más seguras, la instalación de nuevos juegos y la colocación de rejas perimetrales que garantizaran accesibilidad y protección. El nuevo diseño incorporó una temática vinculada a la soberanía nacional, evocando la creación de la bandera argentina el 27 de febrero de 1812 por Manuel Belgrano a orillas del río Paraná, en Rosario.

En este sentido, el patio de juegos fue concebido como un espacio recreativo con contenido educativo, donde los elementos lúdicos representaron aspectos del paisaje del litoral argentino. Se destacaron un mangrullo principal inspirado en los irupés del delta del Paraná y un sector para primera infancia con forma de ceibo, árbol cuya flor es símbolo nacional.
La intervención también incluyó la incorporación de vegetación para reforzar el carácter simbólico del sector del mástil, así como la instalación de postas aeróbicas orientadas a quienes utilizan la avenida Juan B. Justo para actividades deportivas.
Una vez finalizada, la renovación generó un impacto positivo en la comunidad, mejorando las condiciones de seguridad, accesibilidad y confort. Al mismo tiempo, el nuevo enfoque temático fortaleció el sentido de pertenencia y promovió la apropiación del espacio público como lugar de encuentro, memoria y construcción ciudadana.
El nuevo patio de juegos, con una superficie de 300 m², integró equipamiento moderno, sectores de caucho reciclado y áreas pensadas para distintas edades, consolidando a la Plazoleta de la Bandera como un espacio renovado, inclusivo y con identidad propia dentro del barrio.
