Cada 4 de noviembre se celebra el Día del Calesitero, una fecha que recuerda el nacimiento de Don Luis Rodríguez, aquel hombre que hizo de su calesita un lugar lleno de alegría y recuerdos para tantas generaciones.
Hay lugares que, aunque parezcan pequeños, guardan historias enormes.
En nuestro querido Liniers, en el patio de una casa, sigue girando una calesita que forma parte de la historia y de los recuerdos del barrio.
La calesita de Don Luis.
Entre caballitos, avioncitos y animalitos de colores, pasaron chicos que hoy son grandes, padres que alguna vez llevaron a sus hijos y abuelos que todavía conservan aquellos recuerdos de infancia.
Don Luis supo darle vida a un lugar donde cada vuelta traía una sonrisa, una ilusión y, para muchos, la emoción de alcanzar la sortija.
Hoy lo recordamos con mucho cariño y respeto. Y qué lindo que su calesita siga girando, para que nuevas generaciones puedan conocerla y disfrutar de esa alegría tan sencilla que nunca pasa de moda.
Porque hay lugares que no necesitan ser grandes para ocupar un lugar enorme en el corazón.
Griselda Coconi




