La periodista ambiental Paula Alvarado denunció en su cuenta de X que “el gobierno porteño le robó a la Escuela Álvarez Thomas una pileta hecha por su comunidad, para romperla”. Donde estaba la pileta, ahora es un “agujero negro sin caldera”.
La comunidad educativa pudo construir, con mucho esfuerzo, una pileta cubierta que utilizaban no sólo los alumnos de la Escuela Alvarez Thomas (Terrada 3983), sino los concurrentes a otras escuelas de la zona, por decisión del Gobierno de la Ciudad.
Dice Alvarado: “las familias organizadas en la cooperadora gestionaron todo para construir una pileta olímpica para que los chicos tuvieran natación de 1 a 7°. En vez de construir más piletas, el GCABA tomó posesión de ésta, para todas las escuelas de la ciudad”.
Se supone que el Estado porteño tiene más y mejores recursos que una cooperadora escolar. Durante la gestión de ésta, la pileta estaba disponible para todos los alumnos.
Sin embargo, una vez que se hizo cargo el GCABA, “la pileta pasa 50% del tiempo en mal estado o cerrada”, es decir que “no tiene natación nadie: ni los del Alvarez Thomas ni los de las otras escuelas“, denuncia la periodista ambiental.
Dada la gestión irregular, la escuela solicitó volver a hacerse cargo de cuidar la pileta. Pero el Estado se negó repetidamente, durante la anterior gestión de Rodríguez Larreta, y en la actual gestión de Jorge Macri.
Para disimular el mal accionar oficial, el gobierno porteño intervino la cooperadora, la cual fue “devuelta a las familias sin una observación, justamente para ‘justificar’ esta jugada idiota del gobierno. No encontraron nada, cero. La pileta fue construida por las familias, es de la comunidad, no de Macri”, dice la indignada publicación de Paula Alvarado.

