Cuando suceden este tipo de tragedias siempre estamos frente a escenarios multicuasales. Los edificios o las estructuras suelen dar avisos antes de colapsar.
La losa que se derrumbó, según el relato de los propios vecinos, presentaba desde hacia tiempo filtraciones continuas. Esas filtraciones generan corrosión en las armaduras (hierros) de las estructuras, y entonces estos hierros aumentan varias veces su volumen y rompe el recubrimiento quedando muchas veces a la vista.
Surgen muchos interrogantes que van a esclarecerse con una pericia técnica. ¿Estaba, desde el inicio, previsto colocar un jardin sobre la losa? ¿El espesor de tierra era el que correspondía a la estructura? ¿Porque un edificio relativamente nuevo tenía filtraciones frecuentes? ¿Se combinaron fallas constructivas con mantenimiento inadecuado? ¿Alguna obra lindera pudo debilitar la estructura? ¿Qué pasó con los controles del Gobierno de la Ciudad?
Sí tenemos una certeza: el Gobierno de la Ciudad no tiene Plan de Contingencia adecuado para este tipo de catastrofes, aún cuando los especialistas vienen alertando que los derrumbes en la Ciudad están aumentando de manera alarmante.
Ahora mismo, 300 familias no saben donde van a dormir hoy. Necesitamos un peritaje independiente que identifique con claridad a todos los responsables de esta tragedia. Y mientras, le exigimos al gobierno de la Ciudad garantizar una vivienda adecuada a todas las familias afectadas.
Ing. María Eva Koutsovitis

