Indio. 
Te vi cantar por primera vez en diciembre de 1981, yo tenía 18 años. Tu banda era lo que necesitaba ver, tu rock lo que necesitaba escuchar, tus letras no las necesitaba entender. Tu voz y tu presencia alcanzaron.
“Mariposa Pontiac” fue el nombre tentativo de mi banda, aunque ganó “Fricción” por el tema de Television. Los Redonditos o Television, fue difícil.
Me hiciste averiguar quién fue Caryl Chessman.
Te vi en La Esquina del Sol, no me gustaban ni tu barba ni tu camisa. Súperlógico. Pero qué carisma, carajo. Y como sonaba esa banda!
Oktubre. La vimos en el Cosmos. Grabaste en Panda, seguimos pisando los mismos lugares. Compartiendo gente.
Breuer.
Peluca Goldsack.
El Gonzo.
Marcelo Figueras
Symns
Caras Más Caras.
Poli y Skay.
Se murió Luca. Te rapaste, te sacaste la barba, te pusiste las gafas, te hiciste multitud.
Dejé de verte en vivo, se me pegaron algunos de tus yeites y me costó disimularlo. Ni el mismo diablo de la galería ríe así.
Ya tus letras estaban en boca de todos, siempre significando lo que fuera necesario.
Y kilombo, cada vez más kilombo. Misa? Pasiones…
Y te guardaste…
No te conocí en persona, no fuiste amigo, no fue necesario.
Pero acompañaste mucho tiempo, eso sí.
El viejo Caryl Chessman tenía razón.
Richard Coleman
