En el Mundial, como en cada torneo deportivo, se multiplican las publicidades en transmisiones en vivo, redes sociales y plataformas de streaming. A través de bonos de bienvenida, promociones y el respaldo de influencers, las plataformas de apuestas logran naturalizar el juego de azar como si fuese parte de la experiencia deportiva, exponiendo a niños y adolescentes a edades cada vez más tempranas.
En respuesta a esta problemática, el Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires activó una campaña de concientización para desarmar las estrategias de captación de estas plataformas.
Según una encuesta realizada por Cruz Roja Argentina, con el apoyo del Ministerio de Educación, 6 de cada 10 adolescentes realizan apuestas online o conocen a alguien que lo hace.
La encuesta fue realizada a tres grupos: adolescentes que apuestan, no apuestan pero conocen, no apuestan ni conocen.
El 84 % de los encuestados reconoce el riesgo de caer en una adicción, el 79 % identifica algún riesgo ansiedad o malestar emocional y más del 65 % sabe que puede afectar el rendimiento escolar.
“La pasión se juega, no se apuesta” es el mensaje central de la iniciativa que busca promover una mirada crítica sobre un fenómeno que ya forma parte del entorno digital cotidiano de muchos adolescentes.
De acuerdo a Cruz Roja Argentina, los varones apuestan más del triple que las mujeres (17 % frente a 5 % mujeres) y lo hacen con mayor frecuencia. La práctica comienza desde los 13 o 14 años (adolescencia temprana) y aumenta entre los 15 y 18, con más frecuencia y variedad de apuestas. Las motivaciones más predominantes para apostar son ganar dinero rápido (86 %), la curiosidad (80 %) y el entretenimiento (78 %).
El diálogo sobre las apuestas en línea está poco presente en las familias y la escuela. El 85 % de los chicos encuestados por Cruz Roja Argentina afirma que se habla poco o nada del tema en el hogar o la escuela, incluso entre quienes apuestan, reflejando una baja incorporación del tema en los espacios de cuidado y prevención.
a guía lanzada por la Ciudad aporta en detalle los posibles riesgos que pueden provocar las apuestas en línea en estos ámbitos: económico, socioemocional, escolar, social, vincular y familiar.
Qué deben saber las familias: las claves para acompañar
Desde la perspectiva de la Protección Digital Infantil y Adolescente, uno de los principales desafíos consiste en comprender que las plataformas de apuestas no son espacios neutrales.
Especialistas advierten sobre la llamada “ilusión de control”: la creencia de que saber mucho de fútbol, seguir estadísticas o conocer a los equipos permite anticipar resultados y reducir el azar. Sin embargo, las apuestas continúan dependiendo de factores imprevisibles y están diseñadas para sostener la participación de los usuarios.
A esto se suman otros elementos frecuentes en los entornos digitales actuales: la presión social entre pares, el miedo a quedar fuera de determinadas conversaciones (FOMO), las notificaciones constantes, los estímulos visuales y los mecanismos que incentivan la permanencia dentro de las plataformas.
Por eso, el Ministerio recomienda aprovechar el interés que genera el Mundial para abrir conversaciones en el hogar sobre cómo funcionan estas aplicaciones, qué riesgos presentan y de qué manera toman decisiones quienes las utilizan.
Encontrá la encuesta y las medidas dispuestas por el Ministerio de Educación, junto con propuestas pedagógicas y una guía para familias en el sitio web especializado: El Mundial en tu Escuela.
