El descenso de la actividad económica se atribuye al deterioro de los ingresos, tanto laborales como no laborales, que crecen casi un 10% por debajo de la inflación, además del aumento del desempleo y subempleo, cuyas tasas superan los valores de 2023.
A falta de datos del cuarto trimestre, se estima que la Ciudad cerrará 2024 con un nivel de producto similar al de 2014, lo que constituye una “década perdida”. A nivel nacional, excepto en el sector agropecuario, la caída acumulada hasta septiembre se amplía al 5%.
La mayoría de los sectores registraron variaciones negativas, salvo Intermediación Financiera, Electricidad, Gas y Agua, Enseñanza y Servicios Sociales. Las mayores contracciones se dieron en Construcción, Comercio y Transporte y Comunicaciones.