El gobierno portteño decidió implementar un sistema de control de asistencia, mediante geolocalización desde celulares. La medida es rechazada por el gremio ATE.
La medida obliga a los empleados públicos a utilizar sus propios celulares, computadoras o tablets para registrar la jornada laboral mediante GPS; según ATE, eso implica una “violación flagrante de derechos constitucionales”.
El sistema, impulsado por la gestión del jefe de Gobierno porteño Jorge Macri, exige que los trabajadores carguen previamente sus domicilios, franjas horarias y ubicaciones laborales, y que registren el presentismo desde sus dispositivos personales con geolocalización activa.
El área legal de ATE ya envió una carta documento a la Subsecretaría de Gestión de Recursos Humanos del Ministerio de Hacienda porteño, para exigir la suspensión inmediata del sistema y reclamar que cualquier modificación en los mecanismos de control de asistencia sea discutida en paritarias.
Según ATE Capital, la medida implica un monitoreo permanente sobre datos sensibles de los trabajadores. “El sistema accede a información personal del dispositivo y permite conocer la ubicación en tiempo real y los movimientos cotidianos, convirtiendo el teléfono privado en una herramienta de vigilancia”, señalaron desde el gremio.
La secretaria de Comunicación de ATE Capital, Romina Piccirillo, cuestionó además que el Estado obligue a los empleados a usar recursos propios para cumplir con el control laboral. “Nadie puede garantizar el 100% de operatividad de un dispositivo personal. Fallos de batería, falta de señal GPS o incluso el robo del celular —algo común en trabajos de campo— pueden generar ausencias y descuentos automáticos injustificados”, advirtió la dirigente.
Para el sindicato, esta exigencia constituye una transferencia de costos hacia los trabajadores, ya que implica el uso de datos móviles, batería y conectividad sin que el Estado provea equipamiento ni compensación económica.
ATE también alertó que el sistema no contempla la dinámica real de muchas tareas estatales, especialmente en áreas sociales y sanitarias donde el trabajo se realiza fuera de oficinas y con situaciones cambiantes. “Obligar a prever ubicaciones con días de anticipación obstaculiza el trabajo efectivo. Muchos compañeros realizan visitas domiciliarias, intervenciones en hospitales o acompañamientos urgentes a personas en situación de vulnerabilidad”, explicó Piccirillo.
Fuente: Enfoque Sindical
