El Índice de Consumo Privado (ICP-UP) correspondiente a enero, mostró una caída de 1,5%, la segunda consecutiva, tras la baja observada en diciembre.
Según el informe presentado por la Facultad de Negocios de la Universidad de Palermo (UP), el arranque de 2026 no mostró señales claras de recuperación del consumo.
“El comportamiento del índice sugiere que el gasto de los hogares continúa atravesando una fase de cautela, con dinámicas heterogéneas entre rubros y sin un motor claro de expansión”, señaló Gabriel Foglia, decano de la Facultad de Negocios de la UP.
Los datos sobre consumo masivo reflejaron un escenario dispar.
Las ventas de combustibles mostraron una recuperación hacia el cierre de 2025, con una suba interanual de 3,8% en diciembre.
Sin embargo, el consumo de carne vacuna volvió a caer, con una baja de 6,5% interanual, cerrando el semestre en terreno negativo.
La combinación de estos indicadores sugiere que el gasto en bienes esenciales continúa condicionado por decisiones de ajuste dentro de los hogares.
Por el contrario, mientras las ventas en jugueterías mantuvieron tasas positivas y las de prendas de vestir y calzado mostraron leves subas, tanto en centros de compra como en supermercados, los préstamos ligados al consumo mantuvieron tasas positivas, aunque continuaron mostrando una marcada desaceleración.
Las compras con tarjeta, por ejemplo, crecieron 11,7% interanual en enero, un ritmo significativamente menor al observado hacia fines de 2025, cuando las subas rondaban el 20%.
Otros signos de la retracción se observaron en los bienes durables, como los automóviles y los inmuebles. El patentamiento de automóviles cayó 4,2% interanual e interrumpió una secuencia de 17 meses consecutivos de crecimiento. A pesar de la baja, los niveles de actividad se mantuvieron por encima de los registros del período 2020-2024.
En contraste, los patentamientos de motos continuaron mostrando dinamismo, con un crecimiento de 15,3% interanual y acumulan cinco meses consecutivos de tasas positivas.
El crédito hipotecario, en tanto, sostuvo su expansión, aunque el mercado inmobiliario mantiene señales de moderación. Las escrituras en la Ciudad de Buenos Aires registraron en diciembre una variación prácticamente nula, con una caída interanual de 0,3%, tras un año mayormente positivo.
En el rubro de recreación y turismo, los indicadores volvieron a mostrar fragilidad. El índice de restaurantes tradicionales de la Ciudad de Buenos Aires registró una caída de 2,3% interanual en diciembre, luego de la mejora puntual observada en noviembre.
“Los datos del primer mes del año muestran que el consumo continúa en una zona de fragilidad. La estabilización mensual es una señal relevante, pero todavía convive con indicadores que reflejan menor dinamismo y decisiones más defensivas por parte de los hogares”, concluyó Foglia.
Fuente: Agencia Noticias Argentinas

