Luego de llevar a la gran mayoría de los presos a Marcos Paz, la secretaria general de Presidencia Karina Milei estuvo en Villa Devoto, para celebrar el traslado, aunque todavía quedan internos en las celdas devotenses.
La hermana del presidente hizo referencia a su rol de vieja vecina del barrio: “Sé de los problemas que esta cárcel traía para el barrio. Viví acá en Devoto. Significa muchísimo para el barrio y para todos los que viven en este lugar. Es un día de celebración porque esta era una promesa de muchos años y este Gobierno pudo hacerlo realidad”.
Karina no lo dijo, pero la posibilidad de concretar el traslado de los presos, se debe a convenios entre Nación y Ciudad, que se firmaron muchos años antes que se creara La Libertad Avanza.
El 12 de marzo de 2018, el entonces presidente Mauricio Macri y el jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta firmaron un convenio que establecía que los detenidos serían trasladados a un nuevo establecimiento en Marcos Paz, cuya construcción, a cargo de la Ciudad, debía completarse para 2020.
La pandemia y los cambios de funcionarios y de gestión, fueron postergando el cronograma. El proceso volvió a tomar impulso a principios de octubre de 2025, cuando Karina Milei, Santilli, Monteoliva y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, firmaron el acta de recepción provisoria del nuevo complejo.
Más allá de la “celebración” de Karina sin Jorge Macri en Villa Devoto, todavía quedan presos en la cárcel.
La ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva explicó que entre 60 y 80 presos permanecerán alojados en el establecimiento hasta la visita del papa León XIV, prevista para la segunda semana de noviembre, si es que se confirma su visita a la Argentina. Por esa razón, las autoridades decidieron mantener una población reducida hasta entonces. Una vez concluida la visita, continuará el traslado de los últimos internos.
Concretado el traslado de los últimos habitantes de la cárcel, Nación -duaña del predio- podrá avanzar con el cierre definitivo de un establecimiento, y definir el destino del predio.
El convenio original de Macri-Larreta contempla destinar el 65% del predio a espacio público y el 35% a viviendas, además de reservar un sector para un espacio de memoria dedicado a la masacre del Pabellón Séptimo, ocurrida en 1978, cuando decenas de detenidos murieron durante un incendio en la cárcel. La intervención sobre el terreno deberá pasar también por la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), que tendrá participación en la definición del esquema económico e inmobiliario. Por ahora, no hay certezas sobre el futuro de estas cinco manzanas.




