Frente a la crisis climática, la respuesta no puede ser seguir llenando la Ciudad de cemento ni construir megatúneles pensados hace cien años. La verdadera mitigación ambiental requiere recuperar la naturaleza en la Ciudad.
La Ing. María Eva Koutsovitis explica por qué un Biocorredor Costero en la ribera porteña es una solución estructural:
* Retención e infiltración: El arbolado y las superficies verdes absorben el agua de lluvia en origen y reducen el colapso del sistema pluvial.
* Defensa frente al río: Preserva y regenera humedales costeros capaces de amortiguar crecidas y sudestadas.
* Ventilación natural: Permite el ingreso de vientos frescos desde el Río de la Plata hacia el interior de la Ciudad, mitigando el efecto de isla urbana de calor. Desentubamiento progresivo: Siguiendo el ejemplo de grandes capitales del mundo, posibilita abrir gradualmente la desembocadura de nuestros arroyos.
* Identidad ribereña: Permite proyectar la recuperación de la Buenos Aires balnearia y el acceso público irrestricto al río. Defender la costanera y multiplicar el suelo absorbente es defender la vida en nuestros barrios. La Ciudad somos quienes la habitamos, no de quienes especulan.




