Todo comenzó una tarde de verano de 1862 durante un paseo en bote, cuando Charles L. Dodgson, mejor conocido como Lewis Carroll, decidió improvisar una historia para entretener a las hermanas Liddell. Fue tal la impresión que causó el relato entre su reducida audiencia, que Alicia, una de las hermanas, le pidió que lo escribiera para dejarlo plasmado en papel.
Lejos estaba Carroll de imaginarse que ese paseo en bote por el Támesis y el pedido de la pequeña lo llevarían a producir un libro que se convirtió en un clásico absoluto y que cambió para siempre la literatura infantil. Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas, libro que se publica sin interrupciones desde 1865, cautivó a niños y adultos por igual con sus personajes extravagantes, sus diálogos imposibles y su mirada lúdica sobre el mundo. Por eso no sorprende que la obra haya sido traducida a decenas de idiomas y haya sido reversionada en teatro, ballet, cine, televisión y hasta en arte contemporáneo.
Tan conocida y popular es esta historia que cada 4 de julio -fecha en la que Carroll la contó por primera vez- se celebra el Día de Alicia en Oxford. Pero el autor y su obra no son objeto de homenajes sólo en el Reino Unido. En Buenos Aires julio es el “Mes Alicia” y es posible revivir su magia a través de distintas opciones aptas para todo público.
A partir del 2 de julio llega “Maravillosa Alicia”, una experiencia inmersiva nocturna en el Jardín Botánico, que propone transportar al público al universo de Wonderland. La muestra incluye doce instalaciones que combinan arte lumínico, escenografía monumental, sonido envolvente y tecnología interactiva, con el objetivo de que los espectadores no solo miren, también jueguen e interactúen. El Conejo Blanco, el Gato de Cheshire, el Jardín de la Reina de Corazones y el inolvidable Té de Locos son algunas de las escenas que cobran vida en espacios pensados para ser explorados y habitados.
Las entradas se venden por Mundo Ticket, desde $ 20.000.




